Hasta el año 1935 la Capitanía de Puertos en su órbita tanto la acción policial en el área de su jurisdicción como aquella que tenía relación con la seguridad de la navegación.
A partir de la década del 30 comienza a tomar mayor dimensión la infraestructura de su marina mercante, a la vez que nuestro país suscribe acuerdos internacionales sobre normas de seguridad de la navegación, acuerdos que obligan al establecimiento de controles y de normas jurídicas que hagan efectivas las mismas.
Es así que adquiere vigencia en el año 30 la Convención Internacional sobre Líneas de Carga.
De igual modo se establecen en 1932 regulaciones sobre la capacidad y calificación de los tripulantes.
Por otra parte ese mismo año se reglamenta la Ley de Creación de la Escribanía de Marina a efectos de cumplimentar lo establecido en nuestro Código de Comercio con relación a la propiedad de los buques. Estas circunstancias llevan a que las autoridades nacionales decidan la creación de un organismo al marco de la Capitanía de Puertos, encargado de conducir y vigilar la actividad de la Marina Mercante, hoy Dirección Registral y de Marina Mercante.-
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