El proyecto incluye un centro de control en el Servicio de Iluminación y Balizamiento que recibe información al instante de todas las señales marítimas instaladas en aguas jurisdiccionales. Este sistema posibilitará recabar en tiempo real el estado de cada faro o señal desde una computadora ubicada en tierra. Como lo es actualmente con la nueva boya colocada que se puede verificar el estado de carga de su batería, la reposición de las lámparas (tienen 6 y se cambian automáticamente), la situación de la tarjeta que establece la comunicación entre la boya y el Servicio de Balizamiento y buen funcionamiento de sus paneles solares. Otro medio de comunicación con la boya es el Sistema de Posicionamiento Global (GPS) que permite saber la posición de la boya en todo momento, advirtiendo inmediatamente un cambio de posición, y por último el monitoreo de la señal RACON que permite identificarla entre el resto de las señales, emitiendo la letra M en código morse.
Muchas veces se pierden señales porque los barcos las colisionan y se hunden o porque un temporal la corre del lugar o directamente la desprende del fondeo y queda a la deriva.
Con este equipamiento se podrá saber en tiempo real si su funcionamiento es afectado de alguna manera. Este proyecto permitirá también incorporarle sensores meteorológicos, tanto a las boyas como a los faros, pudiendo obtener información sobre la velocidad de los vientos, la altura del mar, sus condiciones, etc.
Este tipo de boyas se utilizan en todo el mundo. Situadas en áreas de alta concentración de rayos ultravioletas, fondeadas donde las condiciones del mar varían desde calmadas vías fluviales costa adentro hasta mar afuera, dichas boyas han sobrevivido huracanes sin haber sufrido daños.
Las mismas incorporan los materiales, tecnología y técnicas de construcción más modernos para producir una boya de navegación liviana pero estable, de alto rendimiento y bajo mantenimiento.