Las Cañoneras
Mientras en el País se comienza a implementar la reforma escolar, se promueve la sanción de leyes para encauzar la vida social y la administración del la justicia; cuando Montevideo va recibiendo las primeras luces de energía eléctrica, el Gobierno Nacional toma trascendentes medidas con relación a la Marina Militar.
Las mismas se encuadran en tres aspectos fundamentales: organización, enseñanza y material.
En diciembre de 1882 se dispone que la Capitanía del Puerto de |
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Montevideo pase a denominarse Comandancia de Marina y Capitanía General de Puertos, en razón de depender de ella la Escuadrilla y los demás Puertos de la República.
También se funda la Escuela de Marina Nacional, reactivándose la actividad anteriormente suspendida.
Con respecto al material es quizás donde se aprecien más innovaciones. Por primera vez la Marina recibía buques específicamente construidos para servicios militares: las Cañoneras "General Artigas", "General Rivera" y "General Suárez".
La primera fue ordenada construir en un astillero de Trieste que perteneciera en la época al Imperio Austro-Húngaro, incorporándose al servicio activo en diciembre de 1884. La "General Rivera" fue construida en nuestro país, específicamente en los Talleres de la Escuela de Artes y Oficios, siendo botado su casco en abril de 1884 luego de ser trasladada por las calles 18 de Julio y Sarandí hasta el Puerto de Montevideo . La "General Suárez" cañonera francesa que estaba en estación en El Plata fue adquirida en 1886 habiendo sido construida en 1863.
Las tres naves, si bien con pequeñas diferencias en sus características, satisfacían requerimientos específicos nacionales, siendo aptas tanto para la navegación en el Plata como en el Río Uruguay, avalando el cambio en la política gubernamental en el tema naval. Durante 20 años las Cañoneras llevaron a cabo diferentes misiones de Guerra y de Paz.
El viaje de instrucción cumplido por la "General Rivera", marcando el primer pasaje de un buque de la Marina por el Estrecho de Magallanes; la misión diplomática llevada a cabo por la "General Artigas", al devolver los trofeos bélicos obtenidos por nuestras tropas en la guerra de la Triple Alianza, a la hermana nación del Paraguay; la tarea que como Escuela de Grumetes cumple la "General Suárez" (luego de ser radiada del servicio activo), son ejemplos aislados pero probatorios de la polifacética tarea cumplida por nuestra primera escuadrilla organizada.
Cuando una a una, las Cañoneras son retiradas del servicio, al igual que en las difíciles épocas de la Guerra Grande, se apeló a las suscripciones populares para la compra de naves para la escuadra. El balance final arroja un doble saldo positivo: además del monto, se logra un aporte aún mayor: la toma de conciencia general en cuanto a la necesidad de contar con una flota representativa.
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