Los
primeros días de navegación transcurrieron sin mayores
inconvenientes, el clima templado de estas latitudes nos daba las
condiciones adecuadas para navegar a vela y mostraba un mar calmo
propicio para una travesía tan larga.
Con
el fin de amenizar la pierna en los primeros días, se organizó un
campeonato interno multidisciplinario para lo cual se dividió a la
tripulación en cuatro equipos que se enfrentaron en cinchada, tejo,
truco y basquetbol.
Durante el mismo, cada equipo demostró sus aptitudes y se dejó notar
el espíritu deportivo entre los participantes sirviendo la ocasión
para unir aun más a la tripulación.
En
los días sucesivos el estado del mar fue empeorando, sometiendo al
buque y a la dotación a un fuerte temporal, el cual duró
aproximadamente una semana pero que finalmente pudimos capear sin
mayores averías. Una vez más el océano cobraba su peaje por
atravesarlo. La navegación continuaba y el primer temporal pasó
dando unos días de calma para reponerse de la fatiga ocasionada por
el mismo, pero los constantes informes meteorológicos recibidos nos
mostraban que todavía no había pasado lo peor. |