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El pasado martes 9 de Febrero, a las 20:00 horas, en la Prefectura de Puerto de Maldonado, contando con la presencia de Autoridades Nacionales, Autoridades Marítimas de la Republica Argentina (Sr. Subprefecto Nacional Naval) y de la Republica de Chile (Sr. Director General de Territorio Marítimo y de Marina Mercante) y Autoridades Navales, se llevó a cabo el acto central en conmemoración de los 181º años de la creación de la Prefectura Nacional Naval.
Se entregaron los diplomas al “Valor” y al “Mérito”, al que se hicieron acreedores, personal de la Armada Nacional y personal civil en reconocimiento por actuaciones destacadas durante el transcurso del año 2009.
Asimismo en las Unidades de Prefectura del resto del país se realizaron ceremonias con similares características para la entrega de diplomas y lectura de las palabras del Señor Prefecto Nacional Naval alusivas a la conmemoración. |
Palabras del Señor Prefecto Nacional Naval Contra Almirante Hugo VIGLIETTI DI MATTIA
Todas las sociedades estructuran su funcionamiento en base a estamentos y organizaciones que cubren el quehacer nacional. Privadas unas, públicas otras, suelen ser estas últimas las dedicadas a la prestación de servicios para la comunidad. La Prefectura Nacional Naval es una institución más dentro de ese esquema. Una institución añeja, cuyo origen se remonta a los albores de nuestra independencia. En efecto, en época de la colonia, las capitanías de puerto eran el elemento de control del tráfico y el comercio marítimo con que los reinos europeos se proyectaban hacia ultramar. Nuestro prócer primero y el gobierno provisorio de la República luego, nombraron al Coronel de Marina don Pablo Zufriategui en la Capitanía del Puerto de Montevideo, tomándose esa fecha, el 9 de febrero de 1829, como el antecedente que marca la creación de la actual Prefectura Nacional Naval, 181 años atrás.
Desde ese entonces la Prefectura ha vivido cientos de historias e incluso leyendas, pues tan atrás en el tiempo, es muy difuso el umbral que las separa. Desde ese entonces, la Prefectura, componente orgánico de la Armada Nacional, es responsable de ejercer la autoridad marítima nacional. Y este ejercicio lo viene realizando no desde una solitaria posición verticalista, sino como institución de servicio, que forma parte arraigada del crecimiento del país. Como una institución que pretende contribuir al engrandecimiento de la República, a través de acciones conjuntas o combinadas con los actores públicos y privados del quehacer marítimo, conformando un heterogéneo aglomerado de voluntades para trabajar en la más internacional de las industrias, el comercio marítimo con todas las actividades económicas, sociales y culturales que éste conlleva. Uruguay, país de cara al mar, con ríos que desembocan en el océano, con la importancia que tienen sus cauces como natural sostén ecosistémico, reservorio de agua y recursos pesqueros, productor de oxígeno y generador de energía, líneas de tráfico e intereses marítimos. Un estudio académico de la Universidad de Harvard estableció que si el destino nos hubiese privado de acceso al mar, nuestro Producto Bruto Interno sería exactamente la mitad. Otro estudio muy ponderado y actualizado recientemente por el Centro de Navegación, sitúa en un 6% del PBI a las actividades económicas ligadas a nuestros ríos y espacios marítimos.
Y en ese importante esquema que gira en torno a la actividad marítima, la Prefectura es, como decíamos, tan solo un engranaje más, una organización más, que tiene no obstante dos características que la distinguen con nitidez. La primera de ellas es la diversidad de sus cometidos y funciones en una actividad de permanente contacto con el ciudadano, a lo largo de un entorno jurisdiccional que se extiende por casi 2000 kms de riveras lacustres, fluviales y costas marítimas y desplegada en 16 departamentos. Como simple reseña podemos mencionar la colaboración con las Intendencias locales tanto en tareas propias como integrando los Comités de Emergencia, en los momentos difíciles cuando se producen crisis. Quizás en ese sentido el ejemplo gráfico y cercano en el tiempo ha sido el drama de las inundaciones en el litoral oeste de nuestra República. |
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Pero casi paralelamente se dieron batallas en otra área, también muy sensible, cual es el control de derrames y la lucha contra la polución en nuestro medio. Problemas surgidos a través de dos hundimientos de buques en nuestro puerto capitalino, con incendios a bordo, con la colisión del buque ¨Syros¨, y el buque “Sea Bird” en la zona de fondeo y servicios, a unos 20 kilómetros de la costa uruguaya. En todos estos casos nuestra Prefectura tomó acción inmediata disparando los correspondientes planes de contingencia y disponiendo el alistamiento de medios aéreos y de superficie para combatir el derrame. El convenio entre ANCAP y la Armada confirmó la utilidad de los materiales distribuidos y los ejercicios realizados periódicamente. Remolcadores privados y la Administración Nacional de Puertos se sumaron a estas tareas, las cuales culminaron evitándose daños importantes, tanto a la fauna marina como a la operativa de nuestro puerto.
Otra actividad de importancia plena, ha sido la desplegada en misiones de búsqueda y rescate en el mar, que dirigidas desde el Centro Coordinador en el Comando de la Flota, tienen en las Prefecturas locales, a la primera línea de acción. Arturo Pérez Reverte escribía en su magnífico libro “la Carta Esférica” que el mar esconde a un viejo canalla, peligroso y taimado, que en aparente camaradería solo acecha para en cualquier descuido, dar un zarpazo y matar sin piedad. Nuestros hombres y mujeres, con la premisa de actuar primero e informar después, han engrosado a través del tiempo las estadísticas de vidas salvadas en esa lucha desigual que da el mar cuando golpea.
También en este último año la Prefectura participó en el apresamiento exitoso de dos pesqueros extranjeros infractores, ratificando con ello su voluntad de cuidar y defender nuestra potencial riqueza ictícola, que es a la vez fuente de trabajo para centenares de pescadores compatriotas.
Y en la diversidad de tareas mencionadas, un parágrafo aparte para la batalla librada contra el narcotráfico. La incautación de más de dos toneladas de cocaína, en un procedimiento que involucró Personal de varias Unidades de la Prefectura, liderados por la División Investigaciones y Narcotráfico de la prefectura Nacional Naval, a órdenes del Juzgado Especializado a cargo de la Doctora Graciela Gatti y la consecuente contribución a los esfuerzos que se realizan por los demás organismos dedicados al combate al narcotráfico, Junta Nacional de Droga, Ministerio del Interior, Dirección Nacional de Aduanas, permitieron desmantelar una organización internacional que operaba en la Región, constituyéndose en un golpe sin precedentes en el País, que posicionó a Uruguay de manera muy positiva en la lucha contra este flagelo.
Cuando uno piensa en los valores varias veces millonarios de esas incautaciones, cuando uno piensa en esos arriesgados abordajes nocturnos donde en aras de la soberanía, se debe ejercer la autoridad en el mar, cuando uno piensa en los riesgos de esas operaciones de búsqueda y rescate, que normalmente y por la lógica de la naturaleza, suelen producirse en los momentos de tormenta con mares duros, nuestro pensamiento desemboca entonces en forma natural, en la segunda característica distintiva de nuestra Prefectura : la vocación de servicio, el sentimiento del deber. Nunca más real aquella máxima que la paga del soldado es la satisfacción del deber bien cumplido. Porque está claro que esos hombres esas mujeres, han arriesgado y lo han hecho no por recompensas materiales sino priorizando el horizonte de servicio de su profesión. Y eso hace que uno, se sienta muy orgulloso de los integrantes de su Institución. En breves minutos estaremos homenajeando a algunos de ellos, solo a algunos, pues diseminados en nuestra geografía, el sereno anonimato de cumplir su silenciosa y abnegada rutina es el norte para los más de 1.700 miembros de la Prefectura Nacional Naval.
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Finalizando estas palabras creo de justicia efectuar una mención al imprescindible y positivo relacionamiento de nuestra Institución con el mundo marítimo. Nuestro país continúa en la lista blanca de la OMI, la Organización Marítima Internacional, integrada por aquellos estados miembros que cumplen íntegramente con lo establecido en el convenio STCW 95, formación, entrenamiento, titulación y guardia de la gente de mar. Esto convalida la documentación expedida por la autoridad marítima en los demás países miembros de OMI, abriendo fronteras laborales de inestimable valor para nuestros hombres de mar debidamente titulados. En el contexto regional somos miembros fundacionales de la ROCRAM, Red Operativa de Cooperación de Autoridades Marítimas de las Américas, una comunidad de cooperación y facilitación en la que, con la cooperación técnica de OMI, así como las voluntades de países anfitriones, nuestros profesionales se nutren de conocimientos, experiencias y habilidades en un intercambio profesional y fraterno con los demás integrantes de la región en los mas variados aspectos de la actividad de una autoridad marítima. |
Integramos también el Acuerdo de Viña del Mar, que atiende al control de buques por el Estado rector del puerto, conformado por trece países de la región, con el cometido de preservar la seguridad marítima y eliminar la operativa de los buques sub-estándares en la región. La Prefectura integra entonces este ámbito marítimo internacional que se caracteriza por su alta exigencia y es guardián del cumplimiento de su normativa, lo cual exige a su vez un alto grado de dedicación, formación profesional y capacitación en su gestión. En ese marco, desde hace años se ha seguido acertadamente una estrategia que apunta a optimizar la calidad en la gestión y a potenciar los aspectos formativos de nuestros integrantes. Los años previos han sido fecundos en dichos aspectos. En Divisiones de la Dirección Registral y de Marina Mercante de la Prefectura Nacional Naval, se obtuvo el certificado en sistemas de gestión de calidad conforme a la norma UNIT-ISO 9001:2000 por parte del Instituto Uruguayo de Normas Técnicas (UNIT), el certificado AENOR de la Asociación Española de Normalización y Certificación y el Certificado IQNET de la Internacional Certification Network. Al día de hoy, con el invalorable aporte de sponsors privados, así como la siempre distinguida consideración hacia esta autoridad marítima del Sr. Secretario General de la Organización Marítima Internacional, un Oficial de Prefectura se encuentra en la Universidad Marítima Mundial, en Malmoe, Suecia, cursando la Maestría en ”Administración de la Seguridad de la Navegación y Protección del Medio Ambiente Marino” y también, , otro Oficial de Prefectura, éste además Doctor en Derecho, se encuentra cursando un Master en Derecho Marítimo Internacional, en el Instituto de Derecho Marítimo Internacional en Malta. Estamos convencidos que la mejora continua en la calidad de la gestión, la mejor formación de nuestros cuadros medios y la cultura del buen trato y del buen talante en toda la Institución, debe ser el rumbo a mantener.
Y en ese rumbo, para nosotros el mar no separa, por el contrario el mar nos une. Por eso entre otras cosas tenemos aquí a las Autoridades Marítimas de la República Argentina y de la República de Chile, a quienes explícitamente agradecemos su viaje. Y justamente sentimos que quienes aquí están con nosotros en este evento, de manera sensible están apoyando a la Prefectura. A todos Uds. entonces, nuestro profundo agradecimiento por otorgar a esta ceremonia, el apropiado marco de relieve y calidez.