Armada Nacional

                

 

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Palabras del Sr. Comandante en Jefe de la Armada en el 190º Aniversario 

 Estamos reunimos para celebrar un nuevo aniversario de la Armada Nacional, evocando aquel hito histórico mediante el cual nuestro prócer General José Gervasio Artigas, desde su campamento en Purificación, extendió la primera patente oficial de presa a favor de John Murphy, capitán de la Goleta “Fortuna”.

Durante todos estos años, muchos hombres han brindado su mejor esfuerzo e incluso su vida en el cumplimiento del deber, fieles a una tradición  heredada y marcada por actos heroicos desarrollados en el mar, al servicio de la patria y de su gente. Por ello, también hoy nos entregamos, aunque sea por unos instantes, a la reflexión, al recogimiento y al recuerdo de todos aquellos que ya no nos acompañan, frente a este monumento erigido en honor a lo marinos caídos en acto de servicio.

Han transcurrido 190 años de aquel acontecimiento histórico, que no sólo dio vida a nuestra Armada, sino también al nacimiento de una orientalidad ligada al mar, en donde los tiempos marcados por el deseo de soberanía e independencia nacional abrieron las puertas a nuestro país, inserto hoy en un contexto internacional mucho más complejo y globalizado. La Armada Nacional, constituye el componente organizado para la defensa de sus intereses marítimos, por lo que participa y contribuye con personal competente y  medios navales y aeronavales, para cumplir con su misión.

En el marco de estas responsabilidades, la Armada realiza el control de las aguas jurisdiccionales uruguayas sobre un área de responsabilidad de 143.000 Km2 de mar, capacitando hombres y  mujeres, más allá de la formación académica y técnica, involucrando también el desarrollo de habilidades y prácticas profesionales, que todo marino puede alcanzarlas solamente en la cubierta de un buque.

            En tal sentido destacamos la participación de nuestro buque de Comando y Apoyo Logístico  ROU 04 “Gral. Artigas” en las Operaciones Internacionales ANTARKOS XXIV y PANAMAX 2007, recibiendo en este último caso, un especial reconocimiento de los Organizadores de esta operación combinada. En su última misión en la Antártida, le correspondió una lucida participación, que mucho nos enorgullece, adquiriendo notoriedad internacional la prestación del auxilio brindado, a requerimiento de la Base Rusa en ese continente, en oportunidad de encontrarse incomunicados 5 científicos alemanes en la zona del Glacial Collins, lugar conocido por la trágica pérdida de 2 científicos argentinos y 3 chilenos con anterioridad a esa situación. Esta operación de búsqueda y asistencia prestada con éxito por nuestros hombres, ha quedado grabada con  ribetes históricos, porque además significó nuestra primer experiencia, con el Helicóptero “Esquilo” donado el año pasado por el Gobierno de la República  Federativa del Brasil, al que hoy reiteramos nuestro agradecimiento. Resaltamos la presencia en este acto, del Sr. Comandante de la Marina del Brasil, Almirante de Escuadra Julio Soares de Moura Neto, así como la de los buques brasileños “Imperial Marinheiro” y “Benavente”, que nos acompañan en esta parada naval.

Con este mismo buque, se realizó por primera vez, la operación de transporte de  tropas para el relevo del contingente naval destacado en Misión de Paz bajo mandato de Naciones Unidas en la República de Haití, lo cual nos permitió comprobar su capacidad para realizar este tipo de apoyo logístico y brindar al mismo tiempo la oportunidad de entrenar bajo condiciones muy exigentes, imposibles de simular fuera del propio escenario, en la ejecución de ejercicios navales combinados con buques de Armadas de países amigos.

De los ejercicios realizados por nuestra Fuerza de Mar, destacamos los de búsqueda y rescate en el mar, con participación de componentes de la Fuerza Aérea Uruguaya y la Asociación Honoraria de Salvamentos Marítimos y Fluviales (ADES), así como operaciones fluviales junto al Ejército Nacional y la operación “POLEX”, contra la contaminación producida por derrames de hidrocarburos en el mar, con la participación de la Prefectura Nacional Naval.

Estos eventos se materializaron con estos buques que integran este dispositivo naval. Otros en cambio, luego de alcanzar el fin de su vida útil, ya no nos pueden acompañar, fundamentalmente dos de nuestras principales Unidades,  las ex Fragatas “Uruguay” y “Artigas”, ante  lo cual esperamos con optimismo,  poder sustituirlas próximamente con otros buques de similares características y prestaciones.

En lo que tiene que ver con la Seguridad Marítima, la Armada cumple la función de Salvaguarda de la Vida Humana en el Mar, enmarcado por las convenciones internacionales y legislación nacional vigente, que abarcan 1.770.000 Km2 de jurisdicción, estamos hablando de 10 veces la extensión de tierra firme de nuestro país, hasta la mitad del Océano Atlántico. Este año hemos intervenido en 173 incidentes, asistiendo a 616 personas, efectuando 28 rescates de vidas humanas. Pero la Seguridad Marítima es mas amplia, y requiere brindar Seguridad a la Navegación en nuestras aguas, para lo cual disponemos del Sistema de Ayudas a la Navegación Marítima,  de los Sistemas de Control de Tráfico Marítimo,  de la actualización permanente de las cartas y publicaciones náuticas y el apoyo continuo a los navegantes con avisos y reportes meteorológicos.

El siglo XXI nos ha traído más complejidad al sector marítimo, específicamente en lo que tiene que ver con la Protección de Buques e Instalaciones Portuarias, con normas que involucran responsabilidades de Estado Rector de Puerto, y que la Armada ejerce a través de la Prefectura Nacional Naval. Esta actividad, se comparte con diferentes entidades nacionales tales como: la Dirección Nacional de Hidrografía del Ministerio de Transporte y Obras Publicas, la Administración Nacional de Puertos, la Dirección Nacional de Aduanas, la Dirección Nacional de Migraciones, la Junta Nacional de Drogas y con los Operadores Portuarios en general. En este contexto, se cuenta con una organización flexible, capaz de satisfacer la demanda de todos los actores institucionales y privados, que con diferentes intereses confluyen ante el problema de enfrentar las amenazas actuales dadas por el terrorismo, el tráfico ilícito de sustancias y el tránsito ilegal de personas entre otras.

En este sentido y dentro de las responsabilidades del ejercicio de la Autoridad Marítima, la Escuela Naval y la Dirección Registral y de Marina Mercante, han sido auditados por el Organismo competente de la Unión Europea para la evaluación y acreditación en materia de Seguridad Marítima, bajo las disposiciones del Convenio Internacional de Formación, Titulación y Guardia para la Gente de Mar. La regulación 1406/2002 de la Comisión Europea, tiene el cometido de asegurar el más alto grado de implantación en forma efectiva y uniforme de las Normas Internacionales respecto a la Seguridad Marítima y la Prevención de la Contaminación Marina proveniente desde buques. Pues bien, es a partir de estas auditorias, que nuestro país podrá acceder a integrar un grupo de naciones más específico y selecto aún, que la ya conocida “Lista Blanca” a la que hoy pertenecemos. Sin duda, esta futura acreditación impactará favorablemente en otras regiones del mundo y además actuará como caja de resonancia en todo lo relacionado con el comercio marítimo.

En el plano regional, se han llevado a cabo con representantes de las Armadas de Argentina, Brasil y Paraguay, en el ámbito de las responsabilidades asumidas como Coordinador del Área Marítima del Atlántico Sur (CAMAS) por el bienio 2006-2007. Hemos coordinado y concretado este año, con total éxito, los ejercicios planificados, con el propósito de asegurar  bajo  hipotéticos teatros de operaciones, el tráfico marítimo en la región. En el año 2008  transferiremos estas responsabilidades a la Autoridad Marítima correspondiente a la Marina de Brasil con el firme y constante compromiso de nuestro aporte y participación.

Por supuesto como ocurre año a año, no se puede dejar de mencionar, la importante función de nuestro V/E “Capitán Miranda” . En el viaje de Instrucción que acaba de finalizar hace pocos días, participaron además de la Promoción de Guardia Marinas, jóvenes designados de la Facultad de Ciencias, del Ministerio de Turismo y Oficiales del Ejercito Nacional y la Fuerza Aérea Uruguaya, que junto a la tripulación, formaron un equipo integrado por hombres y mujeres, civiles y militares, marinos por profesión o por las circunstancias, que no sólo exhibieron en cada puerto nuestro pabellón, sino también nuestra cultura y la calidad de nuestra gente. 

Debemos también mencionar los avances alcanzados en los proyectos de desarrollo nacional que la Armada tiene bajo su responsabilidad, referente a la extensión de la Jurisdicción y Patrimonio del Estado Uruguayo sobre las riquezas subyacentes del lecho y subsuelo marino más allá de las 200 millas náuticas. De acuerdo a lo previsto, se han finalizado los estudios de análisis e interpretación de la información batimétrica y geológica de nuestra plataforma, para determinar el límite exterior de la misma, bajo criterios establecidos en el Art. 76 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Esta etapa final culminará con la presentación de nuestro informe ante Naciones Unidas  probablemente a fines del primer semestre del año próximo. Sin duda, será ésta una prueba fehaciente de que nuestro país puede realizar y lograr objetivos de largo aliento que trascienden a más de una administración y que benefician a todos. Con este desafío es que debemos proyectar a la Armada Nacional más allá de sus actuales fronteras, lo que implicará un aumento del orden del 60 por ciento, en lo que respecta a su actual área de responsabilidad.

Otro proyecto que acabamos de consolidar,  es la construcción en el Dique de la Armada de la primera de las dos embarcaciones de casi 90 mts de eslora  y  3.500 tons. de capacidad de carga, que prestarán servicio de cabotaje sobre el río Uruguay. De esta manera, contribuimos al desarrollo productivo del país, y somos capaces de integrar esfuerzos públicos y privados, con mano de obra civil y militar. Basados en esta experiencia, profundizaremos estas alianzas, integrando más actores nacionales que puedan apoyar y a su vez nutrirse del propio proyecto, extendiendo la construcción naval a otros sectores del quehacer nacional, compartiendo el desafío también desde la óptica social, proveyendo tanto de oportunidades de trabajo para jóvenes estudiantes, como para aquellos que requieren la preparación práctica para transformarse en nuestros futuros operarios y técnicos especialistas, con el apoyo de la estructura naval que la Armada posee. Estos esfuerzos  los estamos dirigiendo hoy a integrar como pasantes, a jóvenes estudiantes de la Universidad de la República y  de la Universidad del Trabajo.

Todo lo expuesto, ha sido fruto del esfuerzo y la dedicación del personal que integra la Armada, hombres y mujeres, civiles y militares, docentes y alumnos, a quienes les reconocemos el trabajo desempeñado, la desinteresada colaboración cada vez que se les exigió su presencia, no importando horarios ni feriados en el cumplimiento del deber, demostrando en todo momento su amor a la Institución. A todos, mi sincero agradecimiento.

Para finalizar, quiero referirme al próximo evento que seguramente nos convoque nuevamente, cuando el próximo 12 de diciembre, celebremos los 100 años de creación de la Escuela Naval. Acorde con dicha circunstancia, intentaremos exhibir nuestra principal casa de estudios, cargada de acontecimientos y vivencias. De ella, han egresado 96 Promociones de Oficiales de la Armada Nacional y 66 Promociones de Oficiales Mercantes. Hoy tenemos reconocido un nivel académico universitario, testimoniado en sus Licenciaturas en Sistemas Navales para la Armada y en Sistemas Náuticos para la Marina Mercante, que además de reflejar los cambios tecnológicos y sociales producidos, nos señalan el rumbo de nuestra Armada, acompañando el desarrollo del país.

            Por ello nos parece particularmente apropiado, cerrar nuestra alocución con la  frase que luce en la Cámara de nuestro Velero Escuela. Ella refleja el pensamiento  del Capitán de Navío Francisco Miranda, Oficial de gran actuación como impulsor de la creación de la Escuela Naval y dice:

“CUANDO PARA NINGUNO DE NUESTROS COMPATRIOTAS, EL MAR SEA UNA INCÓGNITA O UN SIMPLE CAMINO SIN POLVO Y SIN BARRO, PARA SALIR DEL PAÍS O VOLVER A ÉL, CUANDO UNA SELECTA JUVENTUD SE EDUQUE EN EL MAR Y PARA EL MAR, CUANDO ÉSTE SEA DE TODOS CONOCIDO, ENTONCES NO SE PONDRÁ POR CIERTO EN DUDA LA NECESIDAD DE UNA MARINA MILITAR, ENTONCES TODOS COMPRENDERÁN QUE DEBIDO A LA FALTA DE ALGUNOS BUQUES, HEMOS ESTADO LIMITANDO NUESTRA SOBERANÍA, AL PEDAZO DE TIERRA FIRME QUE OCUPAMOS” 

Muchas gracias.

 

 

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